Uno de los mayores retos en el entrenamiento de resistencia no es entrenar duro. Es saber cuándo parar. La línea entre la carga que te hace mejorar y la que te lesiona es más fina de lo que parece, y cruzarla tiene un coste alto.
En FORMA hemos integrado el concepto de TRIMP —Training Impulse— como el eje central para gestionar esa carga y proteger al atleta.
Por qué el TRIMP y no el TSS
El indicador más utilizado en plataformas de entrenamiento es el TSS (Training Stress Score). El problema es que el TSS se basa en indicadores externos: el ritmo en carrera o la potencia en bici. Son métricas útiles, pero no te dicen nada de cómo está respondiendo el cuerpo del atleta en ese momento.
El TRIMP trabaja de otra manera. Se calcula a partir de indicadores internos —fundamentalmente las pulsaciones medias de la sesión y el pulso máximo del atleta— lo que lo convierte en una medida mucho más real del estrés fisiológico que está soportando el cuerpo. Dos atletas corriendo al mismo ritmo pueden estar viviendo sesiones completamente distintas por dentro. El TRIMP lo capta. El TSS no.
Cómo funciona en FORMA
Cada sesión genera un valor de TRIMP. La plataforma acumula esos valores semana a semana y los compara con el histórico del atleta para identificar dos cosas:
1. Picos de carga peligrosos. Cuando la carga semanal supera en más de un 10% el TRIMP habitual del atleta, FORMA genera una alerta automática. No hace falta revisarlo manualmente: la plataforma lo detecta y lo señala.
2. El umbral personal de cada atleta. Con el tiempo, el histórico permite identificar el nivel de TRIMP a partir del cual ese atleta concreto empieza a reportar sobrecargas o fatiga excesiva. Ese dato es oro. Porque no hay un TRIMP universal que valga para todos: hay un TRIMP que funciona para ti.
El valor del histórico
Tres semanas de datos dan una orientación. Años de datos dan una guía real.
Cuando FORMA acumula un histórico largo de un atleta, la inteligencia artificial puede identificar patrones que serían imposibles de ver a simple vista: a qué carga semanal suelen aparecer las sobrecargas, en qué momentos del año el atleta tiene menor tolerancia al estrés, qué combinación de sesiones genera más fatiga acumulada. Todo eso informa la planificación.
El entrenador deja de trabajar con intuición y empieza a trabajar con datos del propio atleta.
La IA como herramienta de análisis, no de sustitución
FORMA no genera planes de entrenamiento al azar. La inteligencia artificial trabaja sobre una metodología definida por el entrenador, con los valores de referencia de cada atleta —pulso máximo, umbral, ritmos, FTP— y con el TRIMP como eje de control de carga.
El resultado es que el entrenador puede planificar sabiendo de antemano si esa semana va a estar dentro o fuera de los márgenes seguros para ese atleta. Y si se va a pasar, la plataforma lo avisa antes de que ocurra.
Eso es prevención real. No gestionar la lesión cuando ya ha llegado, sino evitar que llegue.
Si quieres ver cómo funciona en la práctica, tienes el vídeo completo disponible en el canal de YouTube de Forma .



