Entrenamiento

Cómo la inteligencia artificial analiza un entrenamiento de media maratón

Cómo lee 42 días de entrenamiento de media maratón a través de eficiencia aeróbica, drift y carga.

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Luis del Águila

Ph.D.

|27 de junio de 2026|6 min de lectura
Cómo la inteligencia artificial analiza un entrenamiento de media maratón

Hay una idea muy extendida sobre la inteligencia artificial aplicada al deporte: que sirve para pedirle a una máquina "dame un plan para correr una media maratón" y recibir, en segundos, una tabla genérica de entrenamientos. FORMA no es eso. Es, justo, lo contrario.

FORMA es la herramienta de análisis de entrenamiento que utilizo con los atletas que entreno directamente. No genera planes: analiza datos reales de un plan que ya está en marcha. El plan lo construyo yo. El seguimiento lo hacemos juntos. Y los motores de inteligencia artificial de FORMA nos ayudan a leer esos datos con una profundidad que sería imposible a mano, sesión a sesión, semana a semana.

Para que se entienda bien qué significa esto en la práctica, te enseño un caso real.

El punto de partida: 42 días dentro, 99 por delante

Un atleta que prepara una media maratón. Llevamos 42 días de entrenamiento y quedan 99 hasta la competición. La estructura semanal es sencilla y sólida: cinco días de carrera —cuatro de ellos rodaje suave, uno de ellos largo en torno a 90 minutos— acompañados de trabajo de fuerza integrado y algún día de bici o gravel.

Antes de mirar un solo número, hay que entender el contexto. Este corredor entrena en una zona de calor y humedad intensos. En esas condiciones, la frecuencia cardíaca se dispara fácilmente entre 10 y 15 pulsaciones por encima de lo que marcaría en un clima óptimo, que es justo el que tendrá el día de la competición. FORMA entiende ese contexto y lo integra en el análisis. No interpreta una pulsación alta como un problema si las condiciones la explican.

Con ese marco claro, le pedimos a FORMA un análisis completo de estos 42 días con un objetivo concreto: la media maratón a 99 días vista. Esto es lo que encontró.

Lo que de verdad mejora: la eficiencia aeróbica

El primer indicador, y para mí el más importante, es la eficiencia aeróbica: la capacidad de mantener un mismo ritmo con menos pulsaciones a medida que pasan las semanas.

Muchos corredores piensan que los rodajes suaves "son siempre lo mismo" y que no sirven para nada. Los datos dicen otra cosa. En los rodajes suaves de entre semana, a un ritmo equivalente, este atleta pasó de 138 pulsaciones el 16 de mayo a 125 el 24 de junio. Trece o catorce pulsaciones menos, al mismo ritmo, y encima soportando calor y humedad.

Ese rodaje de 60 minutos del 16 de mayo no es el mismo que el del 24 de junio aunque en el papel parezcan idénticos. La mejora es enorme. Y la misma tendencia aparece en los rodajes largos de 90–100 minutos, donde las pulsaciones también bajan progresivamente. La base aeróbica está creciendo.

Cardiac drift: la otra cara del análisis

El segundo indicador es la deriva cardíaca (cardiac drift): cuánto suben las pulsaciones con el tiempo dentro de una misma sesión, manteniendo el ritmo.

En un largo de 90 minutos, este atleta registró un cardiac drift del 4,8 %. Por debajo del 5 % es un rango excelente: significa que el corredor sostiene su frecuencia cardíaca estable durante toda la sesión, sin desmoronarse en la segunda mitad. Y esa estabilidad es cada vez más larga conforme avanzan las semanas.

Donde el dato se vuelve realmente significativo es en las sesiones de calidad, los ritmos controlados. Con un umbral situado en 158 pulsaciones, este corredor venía sosteniendo ritmo de media maratón en torno a 139–142 pulsaciones. El 26 de junio, en condiciones similares de calor, esa misma sesión cae a 133 pulsaciones. Una mejora muy importante en el indicador que de verdad importa de cara a competir.

La conclusión de FORMA es clara: con estos ritmos y catorce semanas por delante, correr en torno a 4:30/km —por debajo de su umbral actual— y firmar una mejor marca personal es perfectamente asumible.

TRIMP y HRV: encontrar la carga óptima de este corredor

El tercer bloque del análisis es la carga de entrenamiento, medida con TRIMP, cruzada con los datos de HRV (variabilidad de la frecuencia cardíaca), que usamos como indicador de recuperación del sistema nervioso autónomo.

Aquí FORMA hace algo que un plan genérico nunca podría: identificar la carga concreta que este atleta asimila mejor. En su caso, en torno a 670 unidades de TRIMP semanales. Por encima de ese rango —hubo una semana de 1.055— el sistema avisa: cuidado, baja la carga. No por una regla universal, sino porque sus propios datos de HRV indican que ahí empieza a no recuperar igual de bien.

Mantener ese TRIMP óptimo no es solo cuestión de rendimiento. Es la mejor herramienta de prevención de lesiones, porque marca el límite a partir del cual la fatiga deja de construir y empieza a romper.

El consejo más valioso: confianza en el proceso

Después de todo el análisis, lo más interesante es lo que FORMA no recomienda. No propone cambiar el enfoque, ni meter más series, ni acelerar. Las prioridades que devuelve son tres: hidratación, sueño y, sobre todo, continuidad sin lesión.

El plan está bien construido, la dirección es correcta y los tres indicadores —eficiencia aeróbica, cardiac drift y carga— apuntan en la misma dirección. Lo que necesita este atleta no es un cambio de rumbo, sino confianza en el proceso. Seguir haciendo lo que funciona, ajustar la carga al rango que su HRV tolera y proteger la continuidad.

Esa es, quizá, la lección más difícil de aprender como corredor: a veces el mejor entrenamiento no es el que más cambia, sino el que más se sostiene.

Qué es —y qué no es— FORMA

FORMA no responde a "dame un plan". FORMA responde a "este es el plan, estos son los datos, dime si vamos en la dirección correcta". La planificación, el criterio y las decisiones siguen siendo del entrenador. La inteligencia artificial multiplica nuestra capacidad de leer lo que los datos esconden: la eficiencia que mejora donde nadie mira, la deriva que se estabiliza, la carga exacta que cada cuerpo tolera.

Por eso es una herramienta exclusiva para los atletas que entreno. Por eso es una herramienta exclusiva para los atletas que entreno directamente y solo utilizable bajo planificación propia. No sustituye al entrenamiento individualizado: lo potencia.

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